jueves, enero 05, 2006

Perdonar del todo, o condonar según

La sociedad perdona las culpas de los delincuentes si estos se redimen después de su paso por prisiones. Para La Razón, no hay diferencia entre perdonar sin condiciones y perdonar con condiciones:

Zapatero perdonará la mayor
parte de la deuda de Bolivia


Basta con asomarse al desarrollo de la información para saber que, de boca de Evo Morales durante su rueda de prensa ayer, posterior a su encuentro con Zapatero, el presidente del Gobierno español ha prometido al electo de Bolivia condonar la deuda externa si a cambio ese montante se invierte en educación. Por tanto, se hace convieniente ContraTitular:

España condonará deuda a Bolivia
si Morales invierte en educación


Todo ello, amén de que la deuda contraída con España (la única que puede condonar el Gobierno de Zapatero), asciende a 120 millones de dólares, frente a los 5.439 millones de dólares estimados en junio de 2004 como deuda total del país latinoamericano. Cada cuál elige qué cifras da y qué cifras oculta para establecer un contraste que haga fiable su información. Y en función de ello, su actividad periodística es seria, o deja de serlo.

Nada más por hoy, pues los regalos de última hora y los impedimentos habituales de las fechas festivas han recortado mi tiempo bloggero. El lunes, más.

2 comentarios:

imagina dijo...

“España condonará deuda a Bolivia
si Morales invierte en educación”
“Bienaventurado el pobre, porque de él es el reino de los cielos”, decía un bestseller, muy antiguo y con muchas ediciones a sus espaldas.
Pero en este mundo, al pobre le toca siempre bailar con la más fea o no bailar. “HTTP://ABSURDIS.BLOGSPOT.COM/”,
Un irónico blogista, lo de condonar, lo sintetiza con la frase “todo lo que nos adeudáis en condones, os lo perdonamos”
Saludos

Al-Duende dijo...

Efectivamente, imagina. Y al más rico no sólo le toca bailar con la más guapa, sino que cada vez tiene más guapas con las que bailar, porque la riqueza, ya lo sabemos, llama a la riqueza.

El blog de absurdis es tremendo, ya te he visto también merodear por él. Ironía y brevedad en estado salvaje.

Un saludo.