martes, diciembre 27, 2005

250 mil cigarros por minuto

Hoy la prensa nacional editada en Madrid viene cargadita de titulares más que jugosos. Deberíamos empezar por La Razón, que “reza” en portada:

En España se practica un
aborto legal cada seis minutos


Es el más difícil de desentrañar. Hay que decir que el titular respeta las reglas del buen hacer periodístico: es objetivo, aporta un dato, y se basa en el informe del ministerio de Sanidad sobre interrupción voluntaria del embarazo. El desarrollo de la noticia en el interior (páginas 24 y 25) no es tendencioso. Otra cosa es el editorial que dedica al asunto. Me acuerdo de tantos articulistas del diario que reprochan a Zapatero desocuparse del problema real de España, su integridad territorial, cada vez que su Gobierno aprueba una medida social. Además de eso, titular de esa manera equivale a (aquí el dato es mío, por completo estimatorio, pero no es difícil hacer una aproximación a cifras similares):

En España se encienden cada
minuto 250 mil cigarrillos


El problema de la información no viene dado en este caso por la ausencia de objetividad, sino por la falta de contraste, que he tratado de buscar en vano. En Francia, por ejemplo, se practican 200 mil abortos al año. Esto es, el 235 por ciento de los realizados en España en 2004, año del estudio. Para el ABC, el asunto de portada es bien distinto (a diferencia de ayer, que existió plena coincidencia).

Hacienda cobra la licencia a miles de
locales que no podrán vender tabaco


Poco se puede objetar. Otra cosa es la interpretación que se haga sobre por qué escoge hoy esa noticia el ABC para su portada. Pero desde el punto de vista de la redacción es correcto. Como poco más hay que decir, proseguimos con el País, que enfoca hoy su portada al asunto que, en principio, parece más noticia que las licencias de los establecimientos que ya no pueden vender tabaco.

La nueva oferta del Gobierno
mantiene vetos al Estatuto


De nuevo un titular contrario a los intereses a los que se supone que está sujeto el diario de Polanco. Un titular que no habla de talante, ni de acuerdo, ni de exclusión del PP, ni de todo lo que se le suele acusar. Se puede objetar la continua información privilegiada. Pero un periodista es un informador, no un redistribuidor de la justicia informativa. Si tiene una información válida, su deber es publicarla. Claro, que para informaciones privilegiadas, fijémonos en la otra cara de la moneda, que aporta el diario El Mundo:

Rajoy ofrecerá hoy a Zapatero una
negociación para pactar el Estatuto


¿Saben quién puso de moda una de las peores técnicas de titular, que por desgracia hizo furor y todos los diarios han caído en ella? Me refiero al “Menganito dice ahora que”. ¿Saben quién? Pedro J. El “ahora” es como la cámara oculta: culpabiliza. Es una llamada de atención sobre algo que antes no pasó, aunque muchas veces ese “algo” viene de refilón. Y sobre todo, sea lo que sea ese “algo” anterior, deja al lector indefenso/a, puesto que no puede contrastar de inmediato con el antes. En la mayoría de los casos, el “ahora” sobra desde un punto de vista sólo informativo. Su uso resulta sospechoso, ya que su principal impulsor, Pedro J., se niega a utilizarlo en este caso, en el que claramente podría haber titulado:

Rajoy aprueba ahora que su partido
negocie y aporte enmiendas al Estatut


Siendo, en todo caso, recomendable:

Rajoy negará hoy una prórroga para
negociar enmiendas al Estatut

5 comentarios:

imagina dijo...

Hay una costumbre muy arraigada a la hora de desprestigiar a alguien, sobre todo a ras de la gente de la calle, “los periodistas sois unos ……”, los políticos, son unos peseteros” (ahora serían eureros), pero aunque Pedro J. es un maestro en esta táctica terrorista informativa, creo que su antecesor en esta práctica descalificatoria y si nadie me desmiente, creador de la misma en España, fue José Mª García.

Saludos y aunque resulte pesado, felicidades por el enfoque de tu blog.

Al-Duende dijo...

Pues sí, quizá en esas lides fue maestro. Aquí cada cual impone su marca, y queda al gusto del lector que sean o no deleznables. En mi caso, el añadido del "ahora" en los titulares me suena a eso: a cámara oculta, a desprestigio. Y sí, en cuanto a las empresas, instituciones, o ciudadanos a pie de calle que se dirigen a los medios, hay bastante desconocimiento, que acaba cuajando en un "no nos hacen caso". Si determinadas organizaciones invirtieran más en imagen y comunicación, otro gallo cantaría, pero en la mayoría de los casos esa inversión no llega al 1 por ciento del total de gasto.

ABSURDIS dijo...

Estoy contigo en que ese "ahora" lleva un poquito de mala leche, pero no siempre debe suprimirse de un titular. Los políticos abusan del "donde dije digo..." y a veces no se trata de rectificaciones sabias,sino interesadas,por lo que un "ahora" les hace justicia. Un ejemplo sería el no categórico de Felipe González a entrar en la OTAN y su posterior "de entrada, no" (ahora dice Felipe que entraremos en la OTAN pero con condiciones).

Miguel K. Stobbs Serrano dijo...

Pedro J. siempre se ha creido con ese halo de superioridad ética que le permite juzgar a los políticos desde el púlpito que él mismo se ha construido en El Mundo.

Al-Duende dijo...

Precisamente por ello, absurdis, el mayor daño en un titular procede de su capacidad de ser sólo informativo. El "ahora" trata de editorializar. Tomo tu ejemplo de la OTAN. ¿Qué titular hace más daño a ese giro que hizo FG? ¿"Felipe González afirma que España entrará en la OTAN pero con condiciones" o "El Gobierno pone ahora condiciones al ingreso de España en la OTAN"? El primero te lanza una verdad en la cara. El segundo juega a ser el listillo de la clase que te recuerda algo. Sea verdad completa, a medias, o nula, ese pasado se desarrolla en la noticia. El titular es el grueso de esa noticia, lo que ha pasado, y no cuándo ha pasado. Sólo sería válido en el caso de que el cuándo de la noticia fuera el verdadero asunto a titular.

Miguel, ese es el precio del ensoborbimiento periodístico. Ninguno estamos libres. Tomo una vieja lección aportada hoy por JAMS en su blog: Somos alumnos de todo, y maestros de nada.

Saludos.